Agua fresquita emana mi bidé. Plas, plas. Plas, plas.
Y en un abrir y cerrar de ojo. Dijo ¡pruf! Sólo ¡pruf!
Un aroma familiar invadió el lugar.
¡Trufa de marihuana! ¡Trufa de marihuana!
lunes, 8 de noviembre de 2010
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