¿Y es que acaso crees que no? Mirada entre arrugas. Sí, también me gustas. Una niña que me grita en las orejas. La felicidad. Movimiento. Luego ocurre sucios imprevistos. ¿Silencio? Ondas. Gracias.
¡Pero yo me quiero enamorar! ¡Yo quiero enamorar! ¡Yo quiero sentir! ¡Quiero vivir, sufrir, fracasar, volver a perderte...! ¡Qué más dará! ¡Quiero! ¡Quiero!..
Joder, que te quiero.
La verdad es que ese momento, ese viernes a las 12, es incertidumbre. Sorpresa. Hormonas que recuerdan mis excesos. Muslos que se aprietan, ensueños de medianoche. ¿Será atractivo? ¿mirará a los ojos? ¿me hará volar? Mi estómago sube y baja. Recuerdo aquella conversación. El té de media tarde. Dónde las sombras se alargan y el tiempo queda en palabras.
¿Tú me recuerdas? ¡jej! Sé que me gustas, ya nada me preocupa. Ya sé que en el recuerdo puedo volar. Ahora, soñar ¡sólo soñar!. Viernes a las 12 el sueño se cumplirá. Espero no despertar. Espero que me hagas volar. Ya te amo.
martes, 6 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario